logo-file
2025

Ecoacoustics, arts and research

Cali, Colombia

Biodiversity, understood as the variety of plant, animal, and microorganism species present in a territory, is a fundamental element for human and planetary health. However, biodiversity loss is occurring at an unprecedented rate on a global scale (Bedoya-Rodríguez et al., 2025; Fischer et al., 2023). More than half of the planet's species are concentrated in just 1.4% of the Earth's surface, making biodiversity hotspots priority areas for conservation (Farina et al., 2022; Kor et al., 2022). Colombia is one of these strategic territories, harboring approximately 10% of the world's biodiversity (Bedoya-Rodríguez et al., 2025). Given this scenario, ecoacoustics has emerged as an innovative, non-invasive, and low-cost methodology for ecosystem monitoring (Mammides et al., 2025; Vella et al., 2022). This approach uses recordings of soundscapes generated by birds, insects, and other organisms to identify species or construct acoustic indices capable of reflecting the ecological complexity of a territory (Sánchez-Giraldo et al., 2021). Thanks to its capacity to generate large volumes of data, ecoacoustics significantly expands the possibilities for biodiversity assessment and monitoring of conservation strategies (Metcalf et al., 2023). However, despite the broad scientific consensus on the causes of and potential solutions to the biodiversity crisis, a considerable gap persists between knowledge production and its translation into public policies and concrete actions (Glavovic et al., 2021). Several studies indicate that the main barriers to the implementation of environmental solutions are social, cultural, political and economic in nature, which highlights the need to incorporate perspectives from the humanities, social sciences and arts into environmental research processes (Cologna and Oreskes, 2022). biodiversity hotspots o puntos críticos de biodiversidad en espacios prioritarios para la conservación (Farina et al., 2022; Kor et al., 2022). Colombia representa uno de estos territorios estratégicos, al albergar aproximadamente el 10 % de la biodiversidad mundial (Bedoya-Rodríguez et al., 2025).

Ante este escenario, la ecoacústica ha emergido como una metodología innovadora, no invasiva y de bajo costo para el monitoreo de ecosistemas (Mammides et al., 2025; Vella et al., 2022). Este enfoque utiliza grabaciones de paisajes sonoros generados por aves, insectos y otros organismos para identificar especies o construir índices acústicos capaces de reflejar la complejidad ecológica de un territorio (Sánchez-Giraldo et al., 2021). Gracias a su capacidad para generar grandes volúmenes de información, la ecoacústica amplía significativamente las posibilidades de evaluación de la biodiversidad y de seguimiento de las estrategias de conservación (Metcalf et al., 2023).

No obstante, pese al amplio consenso científico sobre las causas y posibles soluciones a la crisis de biodiversidad, persiste una brecha considerable entre la producción de conocimiento y su traducción en políticas públicas y acciones concretas (Glavovic et al., 2021). Diversos estudios señalan que las principales barreras para la implementación de soluciones ambientales son de carácter social, cultural, político y económico, lo que evidencia la necesidad de incorporar perspectivas provenientes de las humanidades, las ciencias sociales y las artes en los procesos de investigación ambiental (Cologna y Oreskes, 2022).